lunes, 24 de noviembre de 2014

Opinión y reflexión crítica sobre el primer capítulo del libro "Estrategias de Lectura" de Isabel Solé.

Leer es un proceso que implica la comprensión e interpretación de un texto. En palabras de Isabel Solé, “Es un proceso de interacción entre el lector y el texto, proceso mediante el cual el primero intenta satisfacer los objetivos que guían su lectura” (1998,p.17).  La interpretación que se realiza de un texto depende considerablemente de los objetivos que se plantea el lector. En otras palabras, “el significado del texto se construye por parte del lector” (1998, p.18). Muchas veces el significado que el lector construya no tiene porque ser el mismo que el autor del texto pretende difundir. Es por ello que se pueden extraer diferentes interpretaciones de un mismo texto.  Por otra parte, para comprender un texto, el lector ha de conocer los diferentes tipos de estructuras textuales,  sus normas y restricciones. El lingüista Van Dijk (1983) propone el término de superestructura, que es la forma concreta en la que se organiza el contenido un texto. En otras palabras, el esquema global que caracteriza un tipo de texto o género discursivo. Son las diferentes superestructuras las que debe reconocer el lector para poder realizar una comprensión e interpretación adecuada de un texto, en las cuales proyecte unos objetivos determinados y pueda relacionar sus conocimientos previos con la información textual.
Uno de los modelos más innovadores y  interesantes que explican el proceso de lectura es el modelo interactivo. En palabras de Solé, “supone una síntesis y una integración de otros enfoques que a lo largo de historia han sido elaborados para explicar el proceso de lectura” (1998, p.19). En primer lugar, el lector utiliza sus conocimientos previos y sus recursos cognitivos para realizar predicciones sobre el contenido del texto y luego, durante la lectura, verifica si son correctos. En segundo lugar, mientras lee, procesa los elementos que componen el texto de forma ascendente: primero las letras, luego las palabras, las frases, etc; decodificando poco a poco el texto. Por último, utiliza los conocimientos de la realidad circundante y de la información textual para confeccionar una interpretación significativa y completa del texto.
A continuación, se desarrollará detalladamente la primera fase del modelo interactivo, ya que no siempre se tiene en cuenta durante la lectura de un texto, y es de gran importancia. Es esencial que al leer un texto se realicen predicciones sobre este y sus componentes. Las predicciones se pueden realizar en todo tipo de texto. Para practicar esta estrategia de lectura en el ámbito educativo se puede realizar una actividad inicial (pre-task) en donde se analiza el título de un texto y a través de una lluvia de ideas se anotan en el pizarrón las posibles predicciones de lo que tratará el texto.  En este sentido, tanto el título como los subtítulos  son, considerados por Anderson y Pearson (1984), “organizadores previos” cuya función es la establecer “puentes conceptuales” (En Solé, 1998, p. 25) entre los conocimientos previos del lector y los contenidos principales del texto. De esta manera, el lector es consciente de las cuestiones que se tratarán en el texto y por tanto su lectura estará enfocada a la comprensión especifica de dichas cuestiones.
Teniendo  en cuenta la segunda fase del modelo interactivo, existen diversas estrategias que pueden ayudar en la extracción de las ideas principales de un texto. Brown, Campione y Day (1981) proponen las siguientes:

“1)La supresión u omisión de los contenidos del texto que, en función de lo que      se persigue, aparecen como triviales (…)
2) La sustitución de conjuntos de conceptos, hechos o acciones por un concepto supraordinario que los incluya.
3) La selección o creación de la frase-tema o síntesis de la parte más interesante del texto para los objetivos que determinan su lectura” (En Solé, 1998, p. 25)

También hay otro tipo de estrategia que ayudan en el proceso de lectura. Estas son: la síntesis y el resumen. De todas formas, leer es un proceso interno.
Actualmente se espera que los alumnos sean capaces de leer textos de manera  autónoma al finalizar la escolaridad primaria. Si bien en los colegios los docentes se centran en enseñar comprensión lectora a través del lenguaje, en la mayoría de los casos, solo se evalúa el resultado final de la lectura. Es decir, la actividad que predomina en las escuelas para enseñar comprensión lectora es responder preguntas sobre un texto. Sin embargo hay que ir más allá de una simple actividad. El docente
r, guíar y ayela extraccirante l Sin embargo hay que ir momprensinsiconcuerdo con las palabras de Isabel Solñela extraccirante lha de enseñar, guiar y ayudar al alumno en el proceso de lectura mediante la enseñanza de estrategias de lectura. Tal y como expone Solé (1998),
           
“La lectura revisada indica que las intervenciones dirigidas a fomentar estrategias de comprensión- activar, el conocimiento previo relevante, establecer objetivos de lectura, clarificar dudas, predecir, establecer inferencias, autocuestionar, resumir, sintetizar, etc.-son muy poco frecuentes” (p.31)

Asimismo, es importante que los docentes no solo fomenten estrategias de lectura sino también la capacidad de que el alumno autoregule su propio aprendizaje. Este proceso de denomina metacognición, el cual involucra una serie de procesos mentales como la metacomprensión y metalectura. El primero consiste en el conocimiento que posee el individuo sobre su comprensión y los procesos que se llevan a cabo a la hora de comprender alguna cosa. Para comprender se deben realizar conexiones semánticas entre el conocimiento adquirido y el nuevo.  El segundo consiste en comprender  el conjunto de conocimientos que se tiene sobre la lectura y las  operaciones implicadas para leer y para obtener su significado. Un buen lector es capaz de prestar atención, comprender el significado y extraer las ideas principales de lo que ha leído. Así, el profesor a de desarrollar 
 estrategias de enseñanzas congnitivas y metacognitivas mediante diferentes metodologías para que el alumno se percate de los procesos mentales involucrados en el proceso de lectura.
En definitiva, leer es un proceso complejo que debe enseñarse mediante diferentes técnicas y procedimientos para que el alumno pueda realizar una interpretación personal del texto, con unos objetivos establecidos, integrando sus conocimientos previos con la información textual; decodificando los componentes textuales para comprender su significado global en relación con el mundo que le rodea.  Asimismo, el alumno debe autoobservar, regular y reflexionar sobre su proceso de lectura.


Actividad de comprensión lectora:

Actividad Inicial:

Lee el título y el subtítulo del siguiente texto:

En grupos de a dos predecir de qué se trata el texto. Se realizará en clase una lluvia de ideas que se anotarán en el pizarrón.

Actividad de desarrollo:
1)   Escanea el texto y subraya las palabras que no sepas. Las discutiremos en clase.
2)   Lee el texto detenidamente. Extrae las ideas principales de cada párrafo.
3)   Lee el texto nuevamente y, teniendo en cuenta la síntesis realizada en el ejercicio anterior, determina la idea principal del texto y los argumentos que la respaldan. Identifica las ideas secundarias y sus argumentos.

Actividad final:
Realiza un resumen del texto basándote en los ejercicios realizados anteriormente.
Bibliografía:
Solé, I.  Estrategias de lectura. Grao. Barcelona. 1998.








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